Mitos y verdades de la C-Neutralidad.

La carbono neutralidad es un concepto que invita a la economía a valorar contable y operativamente la oportunidad de mitigar el impacto ambiental que generan los gases de efecto invernadero.

El consumo de combustibles fósiles, de energía eléctrica, la generación de residuos sólidos y la contaminación de aguas, generan emisiones de gases contaminantes con potencial de calentamiento global.

Todo gas que provoca calentamiento en el clima de nuestro planeta, se considera como gas de efecto invernadero, y los mismos se generan directa o indirectamente a partir de las actividades cotidianas humanas, tanto en la vida personal como en los negocios.

Los “mitos y verdades” sobre la carbono neutralidad en las empresas, o bien de la eco-eficiencia organizacional, actúan como  grandes barreras para la implementación de esfuerzos colectivos en materia de ambiente, ejemplificamos algunos de ellos:

Valorar el componente ambiental en mi empresa es un proceso costoso.

Verdad:Hoy en día, gracias a las virtudes que permite la tecnología, existe información disponible para todos los interesados en conocer metodologías para incluir el componente ambiental dentro de la organización o la empresa.

Mito:De que me sirve medir mis impactos ambientales si no tengo dinero para reducirlos.

Verdad:Tarde o temprano, por regulación obligatoria, tendrás que aprender a medir tus esfuerzos en materia ambiental; medir tus impactos ambientales te da un panorama sobre como estás financieramente en temas de ambiente y energía, teniendo un escenario claro del eco-sistema donde se desenvuelve tu negocio.

Para lograr una reducción antes de pensar en invertir dinero, puedes comenzar creando ciertas políticas internas que te permitan formar una nueva cultura de trabajo con los colaboradores de tu empresa: funcionarios y proveedores. Para esto no necesitas dinero, necesitas voluntad, creatividad y perseverancia.

Mito:Para comenzar con la gestión ambiental debo incurrir a consultorías técnicas confusas y muy costosas.

Verdad:Gracias al auge en la temática de cambio climático, si buscas en tu entorno empresarial, encontrarás movimientos y organizaciones que están trabajando en temas puntuales sobre gestión ambiental y energética como responsabilidad de la empresa. Aprender de quienes ya tienen experiencia, es un excelente primer paso. El segundo paso debe ser adaptarse al cambio.

Mito:Reciclar y tener esfuerzos aislados como empresa, “aunque no se midan”, es otro camino correcto hacia una economía verde.

Verdad:Los esfuerzos aislados son importantes, pero pierden sentido cuando no se suman con otros esfuerzos bajo una misma metodología, y lo que no se mide bajo un mismo criterio nunca será comparable sin generar incertidumbre. Si bien las acciones aisladas son valiosas, lo que no se mide con precisión no cuenta, y sobre lo que no se cuenta, no se avanza.

Mito:Es costoso verificarme carbono neutral o en cualquier otra reconocida certificación ambiental.

Verdad:La realidad es que los procesos de certificación o verificación siguen siendo muy costosos, y además,  gran barrera hacia el desarrollo sostenible organizacional; sin embargo esto no debe ser una limitante para la empresa al momento de tomar decisiones para comenzar con la gestión ambiental.

En estos tiempos puedes optar por una certificación cuando quieras darle un sentido global a tus esfuerzos ambientales, cuando tu mercado te exija eficiencia energética y procesos orgánicos, o bien cuando te sea accesible económicamente; pero es importante comprender que cuando por ley tengamos que implementar estos procesos, tendremos cierres contables mes a mes sobre la economía ambiental y energética de nuestras empresas.

Mito:Para ser carbono neutral necesito una re-estructuración de todos mis procesos organizacionales, lo cuál implica un gran costo operativo y afecta directamente a la rentabilidad del negocio.

Verdad: Tener gestión ambiental es implementar procesos para medir y controlar indicadores de desempeño ambiental rutinariamente, normalmente no debes incurrir a metodologías complejas para medir tus impactos, y tampoco tener presupuesto para mitigarlo inmediatamente. La gestión ambiental no es una estructura rígida y no puede verse como tal,  mas bien, debe implementarse como una estrategia flexible para adaptarse a la cultura de trabajo y firme como para sostenerse en el tiempo con resultados.

Con lo mínimo que midas de tus impactos ambientales o esfuerzos para reducirlos, ya comenzaste con una gestión ambiental, cuando optas por normas o metodologías, es cuando eliges darle un sentido global a tus esfuerzos.

Juan Claudio De Oliva Maya|CEO & Founder|

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