Retos trascendentes de la COP21

El objetivo fundamental de la COP21 es lograr reunir ideas y sentar precedentes para la implementación de estrategias que permitan mitigar las causas y efectos del cambio climático a nivel global.

De este evento se espera que los distintos gobiernos del mundo regresen a sus países con proyectos trascendentes, con acciones puntuales y con mecanismos de verificación que permitan evaluar su nivel de compromiso y cumplimiento de metas a través del tiempo.

El cambio climático ha demostrado sus mayores efectos ante la economía mundial en los últimos años, afectando directamente al desempeño productivo de diversas actividades como la industria, la agricultura y ganadería.

La causa central del problema de calentamiento global, producto de las actividades humanas, se centra en el modelo energético actual y la forma en como interactuamos e intervenimos con la naturaleza por fines económicos.Los grandes retos que implica el objetivo de la COP 21, se enfocan en crear estructuras que permitan evaluar el desempeño ambiental de los países acorde a sus propuestas presentadas de mitigación y adaptación al cambio climático; pues sin estructura y lineamientos de medición, los países difícilmente podrán evaluar el impacto de dichos proyectos en beneficio del desarrollo sostenible de la economía mundial.

Mejorar los sistemas de transporte, optar por fuentes renovables de energía, minimizar el impacto de los desechos sólidos, controlar y mejorar la calidad de aguas, incentivar la agricultura biodinámica y de precisión y reducir las tasas de deforestación local, apenas son algunos de los grandes retos que tienen los gobernantes al regresar de la COP21 a sus respectivos países.

Como individuos: ser más eficientes energéticamente, transformarnos en consumidores responsables, elegir proveedores con lineamientos ambientales verificados, optar por el consumo de productos locales y certificados en baja huella de carbono, utilizar empaques reutilizables y biodegradables, dar preferencia al transporte limpio, mejorar la gestión de reciclaje, reducir nuestra huella hídrica, involucrarnos en actividades de preservación de ambiente y realizar inversiones en beneficio de la ecología, son algunas de las acciones con las que podemos aportar a los objetivos de la COP21.

Se espera que a partir del 2020, representantes de las Naciones Unidas empiecen a verificar  la implementación de dichos proyectos, siendo un deber de los países, tener capacidad para demostrar avances en sus diversas medidas para contrarrestar los efectos del cambio climático.

La gran pregunta es: ¿Estás dispuesto a ser parte de un cambio del cuál dependen las futuras generaciones del mundo?

Anuncios

Cuando no existe un plan B

La situación es crucial, tomar decisiones algo determinante y proceder con acciones concretas para gestar un cambio trascendente, simplemente no es una alternativa, sino una urgente necesidad para garantizar la vida en este planeta.

No existe plan B porque no existe un planeta B, y al punto al que hemos llegado como civilización humana, nos vemos limitados a ser la última generación capaz de afrontar una delicada situación que nos permita restaurar y sanar nuestro vínculo con la naturaleza.

¿Pero cómo lo hacemos?, ¿cómo minimizamos nuestros impactos sobre nuestro gran ecosistema?. En contexto:

La sociedad consumista en la que vivimos juega un rol importante sobre toda causa y efecto que incide sobre el cambio climático, y tristemente las consecuencias son las que se han hecho cada vez más evidentes ante nuestra capacidad productiva o estilo de vida, sumiéndonos a un escenario donde lo que era fácil de predecir ahora es algo totalmente incierto para la economía y el desarrollo sostenible que ocupamos como medida inmediata.

Actividades como la dependencia petroquímica en nuestro modelo económico, o bien la intensa agresividad que ejercemos sobre el cambio de uso de suelos a través de la deforestación masiva, son las causas principales de origen humano que afectan sobre el cambio de clima y el calentamiento global.

Ahora si bien, las propuestas actuales para combatir el cambio climático están enfocadas en cambiar las variables de nuestra matriz energética que genera una excesiva cantidad de emisiones de dióxido de carbono, es fundamental reconocer y hacer consciencia sobre nuestra forma de hacer agricultura y ganadería, pues ambas actividades representan el 51 % de las emisiones totales de gases contaminantes.

Lo que significa confrontar el cambio climático para los sectores corporativos asociados a la producción de alimentos, es una de las grandes barreras que no permite actuar sobre dicha problemática, pues ante todo, la codicia humana y el bien estar financiero de pocos, es lo que impide que los gobiernos puedan accionar con sabiduría.

Paralelamente, el crecimiento desmedido de la población humana deviene un futuro de mayor demanda de alimentos, pues por cada segundo que pasa, nacen más de 200 mil personas alrededor del mundo y esto implica que 14 mil nuevas hectáreas de bosque deben ser deforestadas para poder satisfacer las prontas necesidades de alimentos que tendrán estas “nuevas” personas.

Es algo bastante controversial e irónico actuar sobre un problema como el cambio climático, más cuando este planeta ha llegado a un punto donde la verdadera plaga somos nosotros y el verdadero problema radica en el arquetipo cultural de pensamiento que cree “que más es mejor” y donde la capacidad de consumir se ha convertido en uno de los ejes fundamentales para definir el concepto de felicidad y prosperidad.

En vez de ser guardianes de este planeta nos terminamos convirtiendo en su peor enemigo; tal cuál sucede en una plantación agrícola cuando aparece una nueva enfermedad o plaga, vemos esto como un problema y no como una señal o mensaje del gran efecto que tienen nuestras actividades sobre el equilibrio natural de los ecosistemas y su abundante biodiversidad.

No podemos esperar que los gobiernos actúen solos, ni centralizar este problema a las entidades competentes o capaces de tomar decisiones con mayor efecto sobre la solución que ocupamos; lo que necesitamos es ocuparnos como individuos sobre lo que está a nuestro alcance: nuestros hábitos de vida, de consumo y de relacionarnos con la naturaleza.

Necesitamos conectarnos con nuestra naturaleza humana y ser conscientes que de cada acto individual trae consigo una consecuencia colectiva sobre el desarrollo de nuestro futuro.

Ser el cambio que anhelamos ver en el mundo, es el primer paso que debemos dar para combatir este problema y enseñar con hechos concretos, es nuestro gran deber.

Juan Claudio De Oliva Maya |CEO & Founder| GreenLook

¿Dónde está el mercado verde que posibilita un desarrollo sustentable?

Quizás pasamos mucho tiempo esperando ver un comercial de “GreenPeace”
para sentirnos verdes o comprometidos con el medio ambiente, sin embargo ser verde no es una auténtica realidad, y si bien se ha hecho mucho por preservar nuestro planeta, ha sido más lo que se ha hecho para destruirlo en las últimas décadas.

La forma de matar la tierra, es un proceso silencioso, legal y donde usualmente las mayores consecuencias quedan para las generaciones futuras, por lo que no hay necesidad de preocuparse tanto, antes de pensar en deforestar 10 mil hectáreas para producir un cultivo de soya, o para comprar 10 Kg. de carne semanalmente para compartir una “carne asada” con los amigos o la familia; estas simplemente son acciones que por ningún lado son capaces de interferir, según la mayoría, con el cambio de clima. Ojalá fuera así.

Frases tan trilladas escolares que duraron hasta hace apenas un par de años, como: “el agua es un recurso inagotable” o “tener basura en la calle genera empleo” (esto último se lo escuché a personas sumamente insensibles con la naturaleza), fueron mandatos educativos que nos mostraban un mundo incapaz de verse perjudicado por las “fabulosas” actividades humanas, en conclusión, fueron grandes mentiras que por mucho tiempo se vivieron como pretensiosas verdades.

Es tan desproporcionada la voluntad humana que se “dice”, con respecto a la voluntad humana que se “hace”, esto en cuanto a temas puntuales de desarrollo humano y sostenible, que por incoherentes, como humanidad estamos “de a poco cavando” nuestra propia tumba, y marcando nuestra extinción (al menos en lo que conocemos como sociedad actual).

Viajando en el tiempo y al hecho de que el problema de cambio climático es algo que viene de mucho tiempo atrás, recuerdo un artículo de National Geographic que se refería a la experiencia de una estación en el polo sur hace más de 30 años: “ Cuando Joe Farman, de la estación británica Halley Bay en la Antártida, lo descubrió a comienzos de los 80, cambió sus instrumentos de medición. Pero los resultados siguieron siendo los mismos: año tras año, cuando terminan los largos meses de noche polar, los valores de ozono (O3) menguan, aunque sólo sea por unas semanas. Eso sí, la disminución es cada año mayor.”

Detallar las causas y efectos del cambio climático o datos reales de que tan afectados estamos hoy en día, no es mi intención con este escrito, sino al contrario lo que pretendo es generar consciencia y soluciones sobre las causas centrales de una economía inmersa en una crisis climática, gracias al des-balance que existe entre las personas y la armonía con la naturaleza.

Resumiendo, según últimos datos de FAO, el 51 % aproximadamente de las emisiones globales son producto de las actividades agrícolas y ganaderas, donde por más bajos que sean los niveles de CH4 y N2O, con respecto al CO2, el impacto que generan sobre la capa de ozono, y la intensidad que tienen sobre el calentamiento global, es mucho mayor.

Esto significa, que los organismos mundiales que están combatiendo el cambio climático, no está perdiendo el tiempo, pero si el enfoque, pues están tratando de cambiar lo que más cuesta re-estructurar sobre una economía petrolera, pero para afectar una causa que solo impacta al 30 % del problema mundial de emisiones contaminantes, hablo de la energía fósil.

Así es, la generación de energía con combustibles fósiles en cualquier actividad económica o cualquiera de sus derivados, si bien son las fuentes de mayor emisión de CO2, la deforestación, la agricultura y la ganadería intensiva, son la causa principal por el cuál nuestro planeta se está calentando aceleradamente, trayendo efectos irreversibles sobre nuestras actividades económicas y productivas.

Estadísticas mundiales afirman, que si una persona incluyera los siguientes hábitos o estilos de vida, podría contribuir significativamente con la reducción de la huella de carbono mundial:

1.- Dejando de comer carne vacuna, reduce al año 1.4 toneladas de CO2 equivalente por persona

2.- Haciéndose vegetariano, reduce al año 1.6 toneladas de CO2 equivalente por persona

3.- Con un estilo de vida vegano, reduce al año 1.8 toneladas de CO2 equivalente por persona

4.- Pasar de energía convencional a energía solar dentro del hogar, reduce al año 1.4 toneladas de CO2 equivalente por familia

5.- Comprar un automóvil híbrido, reduce al año 1.78 toneladas de CO2 equivalente por persona

6.- Comprar un automóvil eléctrico, reduce al año 2.5 toneladas de CO2 equivalente por persona

En fin, a corto plazo no es rentable para todas las personas cambiar de tecnología para transportarse de forma más limpia o instalar un conjunto de paneles solares en la casa, como tampoco dejar de comer carne de la noche a la mañana, lo importante de todo esto es que seamos conscientes de que mejorando muchos de nuestros hábitos de consumo en el mercado, podemos impactar y contribuir significativamente con el desarrollo sostenible.

Quizás una forma de ayudar al planeta, no es haciéndote vegetariano, pero si puedes replantear mejorar la cantidad de carne que consumes cada determinado tiempo, una de las tantas practicas por las que podemos optar.

Juan Claudio De Oliva Maya |CEO & Founder| GreenLook

¿Economía baja en carbono?

Si bien los costarricenses han puesto en papeles y acciones su intención de convertirse en la primera economía carbono neutral, el mundo debe ser consciente de que el impacto que genera este país, afecta en menos del 1 % a la huella ecológica global.

Sin embargo, este país al ser una pequeña economía industrializada y con reconocidos indicadores sobre desarrollo social y ambiental, lo hacen un atractivo país para experimentar y aprender sobre modelos de operación limpia, que luego puedan ser: escalables, funcionales y replicables en otros países.

Por esta razón, todo ciudadano del mundo, debe ser consciente que para superar la crisis climática actual, actuar con regulaciones obligatorias en un futuro cercano, será la única forma de comprometer a todos con el desarrollo sustentable que el planeta necesita.

Experiencias del pasado, como la lluvia ácida en reconocidos países  de Europa, crearon mecanismos donde prácticamente el que contamina paga, y hoy en día estamos entrando a un episodio, donde la regulación ambiental será obligatoria y aplicable para diversas fuentes de contaminación.

El consumo desmedido, la dependencia petroquímica y la sobre explotación de recursos naturales que ejercemos sobre el planeta, son las causas más relevantes de origen humano sobre el cambio climático.

Es fundamental que cualquier: persona, profesional, empresario u organización, comience a valorar la oportunidad de aprender a incluir hábitos de gestión ambiental en la vida cotidiana, a fin de favorecer la mitigación de la huella ecológica que dejan nuestras acciones y adaptarse con mayor firmeza a la regulación internacional.

Comenzar a gestionar indicadores ambientales será una de las reglas de oro en el juego de los negocios del futuro, y aprender a reducir nuestros impactos, el gran reto de cada día.

Juan Claudio De Oliva Maya |CEO & Founder| GreenLook

Cada vez más empresas se suman a la meta país Costa Rica Carbono Neutral 2021

El pasado Agosto del 2015, ocho nuevas empresas del sector privado costarricense, se sumaron  a recibir el sello “Carbono Neutral” reconocido por el Gobierno de Costa Rica.

Es interesante observar como organizaciones voluntariamente se convencen de que la regulación internacional  en temas propiamente de cambio climático están por gestarse de forma agresiva, por no tener alternativas para combatir el calentamiento global y sus efectos sobre la economía productiva.

Estas empresas que optan por la carbono neutralidad inspiran a otras organizaciones, ya sean del mismo o diferente rubro de trabajo, a optar por un modelo de operación limpia en los negocios y acorde a las nuevas tendencias del mercado.

Los consumidores están más anuentes al cambio, adoptando nuevas variables ecológicas en sus vidas, y optar por la compra bienes y servicios con una huella ecológica controlada.

Nuestra herramienta informática GreenCloud®, es un valioso instrumento para el desarrollo sostenible organizacional de muchas de estas empresas que apuestan por la eco-eficiencia empresarial.

Tal cuál lo dice el Gerente Administrativo y socio de INVERSIONES Y TRANSPORTES 3B S.A., una de las empresas que acaba del alcanzar dicha certificación Carbono Neutral en Costa Rica, Fabián Ureña: “Con relación al funcionamiento de GreenCloud® podemos afirmar que es de mucha utilidad permitiendo un trabajo ágil y eficiente de los datos, así mismo facilita los procesos de auditoria y confirmación de las verificaciones necesarias para el seguimiento del proceso de C-Neutralidad.”

Greenlook es una empresa que propone un camino, pero son nuestros clientes los que definen el norte de las huellas positivas del cambio.

Juan Claudio De Oliva Maya |CEO & Founder| GreenLook

GreenCloud®, gestor informático para la eco-eficiencia organizacional

¿QUÉ ES GREENCLOUD?

GreenCloud® es una plataforma en la web que le permite a una organización: registrar, medir, monitorear, tomar decisiones y compartir la calidad de su gestión ambiental y energética con mayor eficiencia sin importar su ubicación, actividad productiva o económica. El objetivo es reforzar y hacer sostenible los esfuerzos ambientales de una organización y ayudarla a alcanzar la neutralidad del carbono.

Las métricas de cálculo de la huella de carbono están ajustadas a la realidad energética y ambiental de cada país. (normas: INTE ISO 14064-1:2006 / INTE 12-01-06:2011 aplican para Costa Rica). Esta herramienta digital está diseñada para promover la eco-eficiencia organizacional tanto del sector público como del privado, y evaluar los indica- dores clave de desempeño ambiental de distintas industrias a medida que se implementan estándares internacionales dentro de los procesos.

Greencloud® dispone de una interfaz fácil de utilizar, interactiva y sencilla, ya que está pensada para convertirse en un”asesor verde online” para las organizaciones que requieran ayuda para recolectar, organizar, analizar y visualizar información productiva relacionada con la eficiencia energética y el desempeño dentro de sus operaciones.

¿CÓMO FUNCIONA?

La herramienta virtual busca que miembros de una organización, pública o privada, puedan crear una cuenta de usuario cliente en la plataforma GreenCloud® para que puedan tener un espacio para registrar, analizar y generar Indicadores Clave de Desempeño Ambiental (KEPIs) relacionados con las actividades de su propia organización. Estos indicadores cubren diversas áreas de desempeño ambiental: consumo de recursos, emisiones al aire, conservación de la tierra y la huella hídrica.

La información recolectada permite a las organizaciones obtener mayor competencia dentro del marco de sus procesos de negocios, control sobre sus impactos ambientales y la mejora continua dentro del desempeño organizacional. Registrando información clave y recibiendo asistencia técnica, GreenCloud® ayuda a otras organizaciones a reforzar la toma de decisiones y promover la eficiencia en la forma de uso y manejo de recursos.

Los resultados obtenidos de la información recolectada, permitirán a las organizaciones diseñar estrategias innovadoras para mitigar su huella de carbono, y hacer parte de la cadena de valor todos sus esfuerzos relacionados a la eco-eficiencia.

BENEFICIOS GREENCLOUD®

> Sostenibilidad de procesos de gestión ambiental en el tiempo.

> Se promueve la eco-eficiencia organizacional (ahorro y mitigación del impacto ambiental).

> Monitoreo inteligente de ahorros económicos e indicadores ambientales (inversiones energéticas)

> Reducción de costos en consultorías ambientales y tiempos de auditoría.

> Optimización de tiempo y recursos para cumplir con metas ambientales.

> Posicionamiento de marca de alto impacto en materia de RSE y gestión ambiental.

Juan Claudio De Oliva Maya |CEO & Founder| GreenLook

Los 7 pasos para alcanzar la C-Neutralidad

La carbono neutralidad es una estrategia de eco-eficiencia que nos permite medir, reducir y compensar el impacto ambiental significativo que generan los gases de efecto invernadero producto de nuestras actividades comerciales.

Una vez la organización, ya sea pública o privada, elige entrar en un modelo de operación limpia con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad, debe seguir los siguientes siete (7) pasos para alcanzar esta meta:

PROCESO INTERNO

1.-  Conformar un comité C-Neutral, capacitar inductivamente sobre la aplicación de las normas de referencia  y delegar responsabilidades al equipo de trabajo relacionadas a la gestión del proceso.

2.- Definir año base del inventario de GEI, medición de la huella de carbono organizacional, identificar fuentes de GEI, definir límites organizacionales y operativos (ISO 14064-1).

3.- Desarrollo del SGA: levantamiento de inventario de GEI, elaboración de: manuales, procedimientos, registros, informe de GEI (INTE 12-01-06:2011 / ISO 14064-1).

4.- Planificar, ejecutar y evidenciar la estrategia de acciones dirigidas de reducción y remoción y/o compensación de GEI dentro del SGA (ISO-14064-1).

5.- Sensibilización a todo el personal y ejecución de auditoría Interna (INTE 12-01-06:2011 / ISO 14064-1/ ISO-14064-3) (validación de los procedimientos, datos y resultados).

PROCESO EXTERNO

6.-  Auditoría Externa (INTE 12-01-06:2011 / ISO 14064-1 / ISO-14064-3)

(verificación de los procedimientos, datos y resultados – EARTH o INTECO en Costa Rica)

7.- Declaratoria y certificación Carbono Neutral (Registro de proyecto en la DCC de Costa Rica).

Una vez se cumplen estos siete (7) pasos dentro de la organización, es fundamental que el comité carbono neutral pueda sostener este proceso en el tiempo de forma efectiva y sostenible.

El gran reto que existe detrás de la carbono neutralidad se concentra principalmente en la transformación humana dentro de la cultura de la organización, y esto puede demorar un tiempo razonable como para que el esfuerzo más adelante pueda sostenerse de manera eficiente en las actividades rutinarias de trabajo.

Toda organización que con estrategia implementa estos siete (7) pasos, podrá cumplir con la carbono neutralidad organizacional.


Juan Claudio De Oliva Maya
 |CEO & Founder| GreenLook

Mitos y verdades de la C-Neutralidad.

La carbono neutralidad es un concepto que invita a la economía a valorar contable y operativamente la oportunidad de mitigar el impacto ambiental que generan los gases de efecto invernadero.

El consumo de combustibles fósiles, de energía eléctrica, la generación de residuos sólidos y la contaminación de aguas, generan emisiones de gases contaminantes con potencial de calentamiento global.

Todo gas que provoca calentamiento en el clima de nuestro planeta, se considera como gas de efecto invernadero, y los mismos se generan directa o indirectamente a partir de las actividades cotidianas humanas, tanto en la vida personal como en los negocios.

Los “mitos y verdades” sobre la carbono neutralidad en las empresas, o bien de la eco-eficiencia organizacional, actúan como  grandes barreras para la implementación de esfuerzos colectivos en materia de ambiente, ejemplificamos algunos de ellos:

Valorar el componente ambiental en mi empresa es un proceso costoso.

Verdad:Hoy en día, gracias a las virtudes que permite la tecnología, existe información disponible para todos los interesados en conocer metodologías para incluir el componente ambiental dentro de la organización o la empresa.

Mito:De que me sirve medir mis impactos ambientales si no tengo dinero para reducirlos.

Verdad:Tarde o temprano, por regulación obligatoria, tendrás que aprender a medir tus esfuerzos en materia ambiental; medir tus impactos ambientales te da un panorama sobre como estás financieramente en temas de ambiente y energía, teniendo un escenario claro del eco-sistema donde se desenvuelve tu negocio.

Para lograr una reducción antes de pensar en invertir dinero, puedes comenzar creando ciertas políticas internas que te permitan formar una nueva cultura de trabajo con los colaboradores de tu empresa: funcionarios y proveedores. Para esto no necesitas dinero, necesitas voluntad, creatividad y perseverancia.

Mito:Para comenzar con la gestión ambiental debo incurrir a consultorías técnicas confusas y muy costosas.

Verdad:Gracias al auge en la temática de cambio climático, si buscas en tu entorno empresarial, encontrarás movimientos y organizaciones que están trabajando en temas puntuales sobre gestión ambiental y energética como responsabilidad de la empresa. Aprender de quienes ya tienen experiencia, es un excelente primer paso. El segundo paso debe ser adaptarse al cambio.

Mito:Reciclar y tener esfuerzos aislados como empresa, “aunque no se midan”, es otro camino correcto hacia una economía verde.

Verdad:Los esfuerzos aislados son importantes, pero pierden sentido cuando no se suman con otros esfuerzos bajo una misma metodología, y lo que no se mide bajo un mismo criterio nunca será comparable sin generar incertidumbre. Si bien las acciones aisladas son valiosas, lo que no se mide con precisión no cuenta, y sobre lo que no se cuenta, no se avanza.

Mito:Es costoso verificarme carbono neutral o en cualquier otra reconocida certificación ambiental.

Verdad:La realidad es que los procesos de certificación o verificación siguen siendo muy costosos, y además,  gran barrera hacia el desarrollo sostenible organizacional; sin embargo esto no debe ser una limitante para la empresa al momento de tomar decisiones para comenzar con la gestión ambiental.

En estos tiempos puedes optar por una certificación cuando quieras darle un sentido global a tus esfuerzos ambientales, cuando tu mercado te exija eficiencia energética y procesos orgánicos, o bien cuando te sea accesible económicamente; pero es importante comprender que cuando por ley tengamos que implementar estos procesos, tendremos cierres contables mes a mes sobre la economía ambiental y energética de nuestras empresas.

Mito:Para ser carbono neutral necesito una re-estructuración de todos mis procesos organizacionales, lo cuál implica un gran costo operativo y afecta directamente a la rentabilidad del negocio.

Verdad: Tener gestión ambiental es implementar procesos para medir y controlar indicadores de desempeño ambiental rutinariamente, normalmente no debes incurrir a metodologías complejas para medir tus impactos, y tampoco tener presupuesto para mitigarlo inmediatamente. La gestión ambiental no es una estructura rígida y no puede verse como tal,  mas bien, debe implementarse como una estrategia flexible para adaptarse a la cultura de trabajo y firme como para sostenerse en el tiempo con resultados.

Con lo mínimo que midas de tus impactos ambientales o esfuerzos para reducirlos, ya comenzaste con una gestión ambiental, cuando optas por normas o metodologías, es cuando eliges darle un sentido global a tus esfuerzos.

Juan Claudio De Oliva Maya|CEO & Founder|

Costa Rica, cuna para la innovación ambiental.

Producto de las causas y efectos del cambio climático, nuestro entorno ha sido modificado afectando directamente a la economía, pero lamentablemente nuestras decisiones siguen siendo las mismas sobre el tema.

Ahora, donde usualmente llovía ya no llueve, donde hacía frío hace calor y donde se esperaban grandes cosechas, existieron grandes pérdidas económicas, y este fenómeno climático aplica para la mayoría de países del mundo.

Todos estos cambios en el clima influyen directamente sobre nuestras actividades económicas y repercuten de alguna forma afectando la capacidad productiva de la economía mundial.

Estudios realizados a partir de reconocidas instituciones internacionales, afirman que el “costo” social y ambiental de una tonelada de dióxido de carbono generada por actividades humanas directa o indirectamente, ha incrementado en menos de 3 años en un 66%; pero las grandes preguntas son: ¿Hasta cuando el ambiente va subsidiar los daños irreversibles al ecosistema ocasionados por la voluntad del hombre y su forma de hacer economía?, ¿Hasta cuando vamos a tolerar un modelo económico que no valora ni integra el valor financiero de nuestros daños ecológicos como de los servicios ambientales que nos presta el planeta?.

Las respuestas más atinadas quizás sean: hasta que sean escasos los alimentos y los recursos naturales, hasta que no podamos respirar por las calles, hasta que el agua tenga un mayor valor que el petróleo, hasta que nos multen por el daño ecológico que hay detrás de nuestras necesidades de consumo.

La carbono neutralidad organizacional nos permite como empresas e instituciones ir gestando este gran cambio de forma preventiva y correctiva, incluyendo el hábito de valorar económicamente nuestros impactos al medio ambiente y nuestros esfuerzos por mitigarlos, logrando remediar a través de acciones concretas el antiguo paradigma de la economía donde le dábamos la tarea a la propia naturaleza para que se encargue de los problemas ambientales ocasionados por las actividades del hombre.

Las mayores fuentes de polución que generan gases contaminantes y que contribuyen al calentamiento del planeta siguen siendo: la deforestación desmedida y la dependencia hacia los derivados del petróleo como fuente principal de generación de energía.

Países como Costa Rica y Alemania se han planteado metas concretas para alcanzar modelos económicos bajos en “carbono”.

Por su lado Costa Rica se ha planteado convertirse en el primer país “carbono neutral” del mundo para el año 2021.

Aunque el reto fue una promesa de gobierno bastante comprometedora y sin previa meditación sobre las implicaciones: técnicas, políticas, sociales y económicas que debía asumir el país para lograr esto, Costa Rica se puso en punta de lanza en materia ambiental, demostrando liderazgo y compromiso en temas ambientales a nivel global.

Existen actualmente diversos estándares o normas de referencia internacional, que facilitan la identificación y el control de nuestros impactos al medio ambiente como organizaciones del sector público y privado.

En el 2011 el gobierno de Costa Rica compartió por primera vez al sector económico la primera norma nacional voluntaria para demostrar la carbono  neutralidad a nivel de empresas e instituciones públicas.

La norma que demuestra el compromiso con la meta del 2021, lleva el nombre de                             “INTE 12-01-06:2011”, y está disponible para todo tipo de organizaciones a través del Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica o la Dirección de Cambio Climático del país. La misma fue producto de un esfuerzo entre diversos sectores del país y especialistas en la materia, obviamente considerando el esfuerzo previo realizado por otros expertos a nivel internacional (normas de referencia) en el tema.

Esta normativa o estándar invita a toda: empresa, ONG o institución de gobierno, a que año a año puedan reportar sus emisiones, reducciones y compensaciones de gases contaminantes, considerando la implementación de la norma nacional.

Para esto es importante que las empresas e instituciones: identifiquen el consumo de combustibles fósiles en labores de transporte o generación de electricidad; que controlen la compra de gases refrigerantes para sus sistemas de aires acondicionados; que mejoren el consumo de electricidad dentro de sus procesos, que reduzcan la cantidad de residuos sólidos generados y que suelen terminar en emplazamientos donde no tienen tratamientos responsables;  que busquen mecanismos para controlar las aguas residuales; que mejoren su desempeño ambiental a medida que generan ahorros económicos y oportunidades en un mercado verde en crecimiento.

Todo aquello que se mide en la huella de carbono, y que no se logra reducir, debe compensarse a través de acciones de reforestación, conservación de bosques o compra de créditos de carbono a una entidad acreditada.

¿Si te preguntas porqué se siembran árboles o se protegen bosques para compensar las emisiones excedentes de una organización?, la respuesta es porque simplemente los árboles a través de su interacción con la luz del sol o proceso de fotosíntesis, tienen la capacidad de aprovechar el dióxido de carbono que se contiene en el aire, absorbiendo el carbono y liberando el oxígeno.

Esto significa efectivamente, que los bosques tienen la capacidad de remover el carbono que por otro lado las organizaciones generan como contaminante.

Por eso las organizaciones del sector público y privado tienen el deber de involucrarse con la conservación de los ecosistemas.

Para certificarse carbono neutral las organizaciones necesitan: identificar un año base para evaluar su desempeño en años posteriores sobre la huella de carbono, conformar un comité responsable de sostener el proceso en el tiempo, identificar las fuentes de contaminación dentro de la operación del negocio o actividad, generar propuestas para mitigar los impactos ambientales, para generar ahorros operativos y por último compensar con la conservación de bosques, todas aquellas emisiones que que no se lograron reducir.

Todo esto tiene que ser verificado por tercera parte y luego ser registrado el proyecto en la Dirección de Cambio Climático de Costa Rica, para que se le pueda otorgar a los empresarios y/o políticos el sello “Carbono Neutral” del Programa País, esto como reconocimiento por compartir la visión de transformar el país en una economía baja en carbono.

Las organizaciones más creativas también le sacarán provecho al hecho de comunicar a sus clientes sus esfuerzos ambientales como un elemento para diferenciarse en un mercado que cada día es más competitivo, y donde en materia de ambiente, hay mucho por competir y trabajar en sinergia entre diversos sectores industriales.

Ser una empresa carbono neutral es: medir, reducir y compensar todos los años las emisiones contaminantes que genera mi negocio  o actividad económica, apuntando hacia el desarrollo sustentable.

Los esfuerzos de las empresas actualmente son voluntarios en esta materia, sin embargo la regulación internacional tiene la visión de que quizás algún día todo lo que hace Costa Rica en temas de eco-eficiencia y conservación, sea funcional y replicable en otras economías a escala.

Sin lugar a duda Costa Rica está ante los ojos del mundo, pero también las organizaciones antes los ojos de consumidores que día a día le suman valor al esfuerzo que hay detrás de bienes y servicios con una baja huella de carbono.

Juan Claudio De Oliva Maya  |CEO & Founder|  GreenLook

Hablando de la C-Neutralidad

Quizás muchos hemos escuchado este término, pero no todos sabemos con exactitud lo que significa.

Hoy, de forma breve te vamos a explicar este concepto y lo que significa ser un ciudadano carbono neutral.

Ser carbono neutral, como primer paso, es ser consciente que producto de nuestras actividades humanas y empresariales se generan daños irreversibles al medio ambiente.

Toda actividad económica que se relaciona a la quema de combustibles fósiles, generación de aguas servidas, fugas de gases refrigerantes, consumo de electricidad, generación de residuos sólidos, deforestación de bosques, etc,  liberan altas cantidades de gases de efecto invernadero y dan lugar a la “huella de carbono”.

Considerando lo anterior, la carbono neutralidad viene a ser una estrategia de operación limpia que busca remediar el impacto ambiental, midiendo, reduciendo, y removiendo el dióxido de carbono equivalente (CO2e).

El desarrollo e implementación de una estrategia como la que ofrece la carbono neutralidad no implica únicamente esfuerzos de parte de los empresarios, ejecutivos industriales o políticos, sino de una transformación humana que nos invite a ser más eficientes con el manejo general de los recursos.

Medir nuestra huella de carbono es un deber, reducirla es un gran reto, y removerla es nuestra gran responsabilidad.

Karina Porras|Chief Marketing Officer| GreenLook